27.6.08

migrantes, tercer grupo más numeroso en los carceles de EU.

Una noticia desde ALDI.

Rinde frutos la política de Bush de “criminalizar” a los
indocumentados: expertos

■ Los delitos de inmigración han aumentado dramáticamente; subieron 50
por ciento en un mes

■ Sólo 12 de 814 mil personas entregadas a tribunales migratorios
fueron acusadas de terrorismo


Nueva York, 25 de junio. La estrategia del presidente George W. Bush
para criminalizar a inmigrantes está rindiendo frutos: niveles sin
precedente de casos criminales a indocumentados se registran en el
sistema judicial estadunidense, además de que ahora los inmigrantes
representan el tercer grupo más numeroso en las prisiones del país más
encarcelado del mundo.

Las fiscalizaciones criminales federales por delitos de inmigración se
han incrementado dramáticamente; las cifras más recientes indican que
en marzo de 2008 sumaron 9 mil 350, un incremento del casi 50 por
ciento ante el mes pasado, más del doble de enero y 73 por ciento más
elevado que hace un año, informó el proyecto Transactional Records
Access Clearinghouse (TRAC) de la Universidad Syracuse, dedicado a
rastrear con documentación oficial estas medidas de seguridad pública.

Esto refleja la nueva política del gobierno de “criminalizar” a los
indocumentados: procesarlos con cargos criminales en lugar de civiles
y así ficharlos para el resto de sus vidas con la idea de que se
reducirá la inmigración “ilegal”.

En general, la violación de una ley de migración no es un crimen, sino
un delito civil y los acusados son procesados ante jueces de
inmigración. La nueva estrategia busca imponer acusaciones criminales
a indocumentados –incluyendo fraude, manejo de documentos falsos,
conspiración para cometer fraude, el reingreso de un deportado–, y con
ello encarcelar y después expulsar del país a los condenados por estos
“crímenes”.

El incremento en estas fiscalizaciones criminales de individuos
acusados de varios delitos de migración es resultado de la operación
Streamline del Departamento de Seguridad Interna, y su enfoque es casi
exclusivamente en distritos seleccionados a lo largo de la frontera
con México.

Pero también se acusa de violaciones criminales a detenidos en las
redadas, como fue el caso en mayo pasado cuando alrededor de 400
indocumentados fueron detenidos en el estado de Iowa y las autoridades
migratorias y el fiscal presionaron a los inmigrantes a declararse
culpables por violaciones criminales federales.

Los investigadores del proyecto TRAC señalan que a pesar de las
repetidas afirmaciones del gobierno de Bush de que la lucha al
terrorismo es la misión central del Departamento de Seguridad Interna
(DHS, por sus siglas en inglés), la documentación oficial demuestra
que en los últimos tres años sólo 12 de los 814 mil 73 individuos
(0.0015 por ciento) presentados ante los tribunales de inmigración por
el DHS fueron acusados de algo relacionado con el terrorismo, y sólo
otros 114 de cargos relacionados con la “seguridad nacional”. Por
tanto, 86.5 por ciento de todos los cargos tenían que ver con
violaciones comunes de migración, como ingresar sin inspección, falta
de una visa o tener una visa caduca.

“A pesar de las repetidas declaraciones del DHS que detener el
terrorismo y prevenir crímenes serios son sus misiones centrales, las
estadísticas muestran que desde que se estableció el DHS después del
11 de septiembre de 2001, la mayor parte del trabajo de la agencia en
los tribunales de inmigración se ha enfocado en los asuntos
tradicionales de migración”, concluye el informe de TRAC.

O sea, la misión principal, al parecer, es el control migratorio en
general y ahora la criminalización de los indocumentados, pero todo
bajo la justificación de enfrentar el mundo posterior al 11-S.

Así, no es sorpresivo que en las prisiones federales los condenados
por cargos de migración representan el tercer grupo más numeroso (10.8
por ciento), con los condenados por cargos de droga en el primero
(52.7 por ciento), seguido por los condenados por armas y explosivos
(14.9 por ciento). De los 200 mil 667 presos en prisiones federales a
finales de mayo anterior, 73.5 por ciento son estadunidenses y el
segundo grupo más grande por ciudadanía son los mexicanos, 17.3 por
ciento (34 mil 800), seguidos por colombianos con 1.5 por ciento (3
mil), según los datos oficiales más recientes del Buró Federal de
Prisiones de Estados Unidos.

Mientras se promueve un mayor número de casos judiciales criminales
contra los migrantes, cientos de miles más permanecen encarcelados en
instalaciones de detención administradas por el Servicio de Migración,
agencia del DHS, e incluso en instituciones penales privadas operadas
por contratistas como Halliburton.

Con cada vez más denuncias de abusos, falta de atención médica y otras
violaciones que padecen los detenidos –ni hablar de su casi nulo goce
de derechos legales y lo que a veces es un tipo de detención
arbitraria e indefinida–, algunos críticos hablan de una
“guantanamización” de la detención de migrantes dentro de las
fronteras de este país, reporta el periodista Roberto Lovato.

Estados Unidos es el país con la tasa de encarcelación más alta del
mundo, con más de 2 millones de personas en prisiones, cárceles y
otros centros de detención.